lunes, 11 de junio de 2012

Momentos unívocos


Qué es esto
sino la prolongación
de una noche
bañada de almíbares.
Qué es esto
sino la culminación
de un beso,
porque todos los besos
terminan;
al nadir, al cenit
los besos endosados
nunca son cosas acabadas.
Qué es esto
sino las ansias
de abrirme camino
en tus ojos, 
y tus manos.
Qué es esto
sino las ganas infinitas
de ser el guardián
de los sueños que salpicas.
Qué es esto
sino el miedo
de verme rendido,
subyugado ante el amor
y ahora es cuando
el amor mismo
me cierra el paso:
Chico, esta no es tu fiesta
ahora me reservo el derecho de admisión.


miércoles, 4 de mayo de 2011

Las Dunas Impostergables

Eres como un paisaje pleno de verano,
un campo estrecho
donde haríamos el amor
no una, sino todas las veces,
bajo el sol cándido
sobre el pasto húmedo.

Me preciso orillado en tus pezones;
esas dunas impostergables
que hacen presentir la existencia de dios
dan significado a la creación
y me devuelven la fe.

Contigo puedo caminar,
explotar
como una ola de Martinique,
arder
con el fuego fatuo de tu sudor,
olvidar
los pecados que voy a cometer,
Contigo puedo ser uno
con ese paisaje pleno de verano
ese campo
donde haríamos el amor
no una, sino todas las veces
sobre el pasto seco
bajo el cielo húmedo.

lunes, 25 de abril de 2011

EL DEBUTANTE


- Cómo le vas a decir puta a una puta, eres un animal, dijo “El” Zas, mientras escrutaba con las manos la intensidad del golpe que recibió su ojo izquierdo.
- No viste que te tiró el trago en la cara, se justificaba Jorgito, mientras se alejaban del África, ese lugar mórbido donde todo tiene precio, ya pasada la media noche, lamentando la frustración de su debut.
- Lo vi, pero sobre todo lo sentí, so cojudo, además eso a ti que te importa, así nos queremos con las putas, sentenció “El” Zas, además no era trago, era whiski etiqueta roja, dijo como alguien que conoce el tema de las noches y las mujeres.
- Caminaron hasta llegar a la Sepúlveda, “El” Zas, como siempre, no era hombre que se quedara con las ganas, espera tengo que llamar a mi mujer, le dijo a Jorgito antes de embarcarlo en un taxi:
- Hola, amor habla Rubén, dónde estás, quiero recogerte, dijo con la convicción que tiene un padre cuando le dice a su niño, te recojo a la salida del colegio.
- Ah? Cuál Rubén? pronunció inquieta una voz femenina del otro lado.
- Cómo cuál Rubén, soy yo pues, Rubén, se exasperó, agravado por los whiskies etiqueta roja que tenía encima.
- Mira, yo no conozco a ningún Rubén, así que no molestes papito, dijo la voz femenina, cansada de la conversación.
- Soy, … yo pues, Rubén, no te acuerdas de mí? soy yo, miró a Jorgito, desorbitado, y se percató del error, entonces gruñó: “El” Zas!
- Ah, Zas, hola papito, pensé que ya te habías olvidado de mí, dijo la voz femenina ahora con absoluta confianza.
- Quiero verte, dónde te recojo.
Después de colgar el celular, embarcó a Jorgito en un taxi, luego tomó otro,
- Adónde, preguntó el taxista.
- A la avenida Jesús, dijo “El” Zas con naturalidad.
“El” Zas, se había convertido en hombre de mundo, bueno, al menos él estaba convencido de ello, lo cierto es que tenía buen feeling, suerte con las mujeres, un trabajo que no era mediocre, tampoco decoroso y ya había olvidado el asesinato de Mario; ahora estaba obsesionado con que Jorgito, el menor de los hijos de su jefe, se hiciera hombre con una prostituta, como debe de ser. Le fascinaba surfear entre emociones fuertes y desenfrenadas, Te voy a hacer hombre Jorgito, le decía, pero si tu viejo se entera me mata, así que caleta nomás eh, ya sabes; Ajá, asentía, cómplice Jorgito, movido por la curiosidad y el apetito sexual que las historias de “El” Zas le habían despertado vertiginosamente.
Desde que empezaron con la idea, Jorgito no podía evitar encerrarse en el baño hasta en tres ocasiones diarias, siempre después de cada comida y antes de la siesta; solito se había percatado que se duerme rico después de “eso”, la idea de debutar lo excitaba demasiado, se estaba volviendo loco de las ansias, tan solo de imaginar que se siente estar dentro de alguien, Eso es algo que no se cuenta Jorgito, le decía “El” Zas, eso se vive carajo, pero se siente de la puta madre, es como conversar con dios, Con Diosito? inquiría extraviado Jorgito, Sí, con el mismo dios, Jorgito, el sexo es un milagro que dios puso en nuestras manos.
La primera intentona se frustró debido a la insensatez de Jorgito, bravo había resultado el chiquillo, tenía su carácter nomás, se decía orgulloso “El” Zas, pero no se iba a dar por vencido, no señor, él no era ese tipo de hombres.
Jorgito, hoy es el día; Hoy? pero es navidad, Por eso pues, te voy a dar tu noche buena, ha llegado una charapita riquísima, dicen que es de tu edad, Es menor de edad?, Jorgito ya la estaba imaginando excitado, Ya dime si puedes o no Jorgito para ir con otro pata, dijo El Zas, haciéndose el cansado, Sí sí, esta bien; Ya mira, nos encontramos en el parque universitario en una hora.
Tengo que saludar a unos amigos del colegio, mintió a sus padres Jorgito, para salir a toda prisa.
Cuando se encontraron, “El” Zas lo llevó a unas cabinas de internet, “Cabinas Near”, se leía en letras rojas y amarillentas pintadas toscamente, No tengo ganas de ver mi facebook; pensaba Jorgito, entraron: “El” Zas le dijo, estas son las ligas mayores chibolo, así que mucho ojo y aprende; habló con un señor muy, pero muy obeso, de rostro grasiento, y mirada punzante; Matuta este es mi sobrino; dijo “El” Zas en tono familiar; Tu DNI; balbuceó Matuta viendo con recelo al muchacho; mientras Jorgito intentaba convencerse de que ése no era su nombre verdadero; Eh, eh, mmm yo, yo todavía no tengo señor; No te hagas pues Matuta, te estoy diciendo que es mi sobrino, no seas aburrido; Si es menor de edad paga el doble, son reglas del establecimiento; sentenció Matuta, con autoridad de magistrado; Me va resultar caro el chiste, pensó “El” Zas; Ya pasa, pasa Jorgito, ojalá algún día valores lo que estoy haciendo por ti.
Matuta los guió hacia un corredor oscuro donde al final se leía: vaño malograo, proibido ingrezar, casi sin percatarse del aviso Matuta lo abrió; Busca el cuarto seis Jorgito, estas son las llaves, ya encargué que te traten bien; pronunció “El” Zas, empujando a Jorgito, y quedándose con Matuta.
Dentro sí había luz, el corredor no era muy largo, probablemente sólo había seis o siete habitaciones; Cuatro, cinco, seis, es aquí; la excitación se había convertido en miedo, pavor; una mujer, pensaba Jorgito, para mi solito, la imaginaba enorme, distante, inalcanzable, pero a la vez tan cerca, tan consumible.
Toc, toc toc; Mierda; pensó ruborizado; pero si tengo las llaves; abrió la puerta e ingresó; había un aire cargado en el ambiente, nunca lo había sentido, pero se distinguía, a pesar del aroma a flores que, seguramente, se había usado para camuflar el olor; Así es como huele el sexo, se dio tiempo a reflexionar; el cuarto era pequeño, se quedó contemplando las paredes celeste deprimido, un ropero viejo, sin pasado y sin vidrio, una ventana pequeñísima que no daba a ningún lugar y por donde la luz no podía penetrar; hasta que dio con la cama, y, sobre ella, caray, nunca había visto a una mujer, qué mujer, era una niña, tan linda y, tan asustada.
Ella levantó la mirada. Él recordó a Dios.
Jorgito entró en shock y para colmo se puso colorado como todas las veces que se ruborizaba, transcurrieron diez laaargos minutos y seguía ahí, erguido, observándola; la chica, o mejor dicho, la niña, estaba sentada, con una falda ínfima, descalza, y un polo con tirantes, mucho esfuerzo hago al describir las prendas, baste con resumir que cualquiera, con buen ojo, le notaba hasta el alma; además se notaba el pánico, la sumisión y el sufrimiento en la misma medida, en la exacta medida que su belleza, vaya que era linda.
-          Ayúdeme, no me haga daño, por el amor de Dios; ella rompió el hielo y entre sollozos, suplicó por si misma.
Silencio.
Jorgito no reaccionaba, estaba perplejo, o no sabía qué hacer o había perdido el control de sí mismo, seguía admirándola, a sus pensamientos nos es imposible acceder, sólo él sabe lo que imaginaba en esos momentos.
Entonces, Jorgito se ajustó los jeans, sintió el bulto entre las piernas, y el deseo que en él ardía, se acercó a la muchacha, esta cerró los ojos y apretó sus manitas contra las piernas esperando impotente cualquier cosa mientras mordía sus suaves labios. Él la tomó, con una fuerza y determinación que no había tenido nunca de los nuncas, la tomó de un brazo y la sacó vertiginosamente de la habitación, ella abrió los ojos, desconcertada, hay situaciones en la que los milagros pueden presentirse, esta era una de esas situaciones, llegaron al corredor, ambos corrían desesperadamente, y eso que aún nadie los perseguía, de un empujón, Jorgito abrió la puerta que daba a las cabinas y salió como alma que lleva el diablo tomando a la joven del brazo sin mirar a ningún costado, ella prácticamente se deslizaba en el aire gracias al impulso y coraje con que Jorgito la llevaba.
“El” Zas conversaba, si a sus cruces de palabras, grotescos y simplones, podemos darles tal atributo, azaroso con Matuta, con las justas se percataron que ambos niños salían despavoridos. Que carajos; alcanzó a balbucear Matuta cuando vio que el hijo de su jefe se llevaba a la joven; No seas pendejo Zas, tu crio se ha llevado a mi puta; soltó de tres graznidos Matuta mientras cargaba su escopeta y salía con afán de terminator; Mierda, se va armar, gruñó también “El” Zas mientras salía corriendo detrás de Matuta.
Continuará

sábado, 12 de marzo de 2011

poema en Flor

busca
busca
hasta q encuentres alguien a quien quieras de verdad
alguien a quien rogarle no sea humillarse
alguiente q te kiera y comprenda en todo sentido
alguien a quien jamás podrias ponerle los cuernos
alguien por el q sufras a mares cuando estes lejos de ella.
 

CAMINO DE SOBRAS VOL II

Cabalgo desde tu recuerdo

cuesta abajo,

hasta la gota última de ausencia,

donde lamento tus calladas ansias.

En tropel me embriago, de conciertos tantos

donde la ilusión tenía tu nombre.

Ya se fue nuestro presente)

Pero sé

que tú también te desgarras

esta hora maldita;

donde no nos alcanzan los adioses

para olvidar los pecados.

Nuestros corazones se han volado

y no volverán a mirarse,

sobre todo con tantas nubes;

… me has llovido todo.

Oigo el piano lento, como moribundo.

Despierta, libérate de esta agonía

impregnada al rocío,

por este hombre derramado;

ah, mirada de viento

no volveré a maldecirte

pero despierta,

corre hambrienta de vida

como tu insaciable entrepierna;

reconoce tus sitios:

la toalla siempre colgada,

tu voz ahogada en besos

que tiñen esta elegía como un vómito de amor;

eslabón mórbido entre el

más allá y el más acá, quédate…

Llega la muerte impacientada

que no es mensajero de perdones, dice,

en algún lugar alguien ha cortado el hilo

de tu alma, sin contar que también es de la mía.

martes, 1 de marzo de 2011

Alison

Este viejo dolor
inquieta las olas de angustia,
Este viejo dolor
aún tiene tu nombre y tus señas.

Primer amor de verano
mujer fugaz pero infinita
alma de niña, cuerpo de ninfa
eres un milagro;
o más precisamente
un pecado.

Mi corazón se tambalea
entre el recuerdo de tu ausencia
y la esperanza leve
de beber tu sudor en movimiento.

Las rosas de mi jardín
que tanto predicabas
ahora marchitan sin ser rosas antes...
pero su aroma te busca loco,
pero su aroma te llora espinas.

No se trata de los instrumentos
sino de la música
no se trata de nosotros
sino del amor sin plusvalía.

miércoles, 5 de enero de 2011

Todos los miedos el miedo

Fuimos;
impregnados de la gloria!
Gloria hipócrita!
Gloria cacahuate!
Gloria soñolienta!
Gloria a medias!
Gloria de glorias! Gloria de acero!
Gloria de sangre, carne y hueso!
Gloria de paloma, gloria al fin.
                (al fin la gloria.
Somos.
Y vi tambien a todos los hombres,
hombremiedo-
hombrepiedad-
hombrepensamiento-
hombredeidad-
hombrehechodehombre-
 y todos tronaron de una sola mano
 y de una sola nube
 y de una sola gota de agua
 y de una sola estrella;
en un espacio para mí todavía incomprendo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Me presiento en tu ausencia

He cenado solo,
esta hora miserable no encuentro recuerdo de buen padre;
porque en la vida hay horas miserables,
también deben haber buenos padres,
pero hubiera gozado buenos choclos a la mesa;
y del trigo al pan no habrían enigmas impenetrables.

Soy una esperanza inacabada.

"La Tumba de las Luciérnagas"
Pendejo;
no era necesario me enteraras
el hijo que te jodió la vida,
había necesidad?
acaso yo te abrí las piernas?
o, creí en tus fétidas promesas?

He cenado solo,
la luna está más cerca que nunca
mis lágrimas alcanzan tus recuerdos, y
mi panza de trece abriles gime, gime, y,
la calle avanza y,
soy superado por el vértigo del camino y,
me desvanezco para tu gracia.

viernes, 8 de octubre de 2010

Trotarecuerdos

 


"Yo que te nadaba en sílabas de los polvos repentinos"
Eloy Jáuregui
Dueles como la fiebre amarilla;
pero ya estás madurita
como los mangos que cosecha mi madre
los otoños infinitos, sangrientos.

Puedo contarte entre mis momentos fastos
donde persisten en ser, tus tres as de espadas
el degolle pausado de los girasoles.

Aún no has reparado en que,
eres mi libertad y mi condena.

Déjame como rompemuelle
tritura los huesos, tirita la sangre
mastícame.

Esta noche voy a caminarte
y me perderé entre tus pómulos erectos.
Verás que puedo inventarte de nuevo
a la orilla de una noche cerrada
como un gorrión que no tiene miedo a volar.

Vuelve a mirarme.

jueves, 19 de agosto de 2010

Retrato perfecto de la muerte de un desconocido.

Gusto de caminar por las noches en solitario; hago breves pausas en la vida para intentar ser abogado y disfruto querer con intensidad a mis tórridas amantes. Eso ahora ya no tiene sentido.

Dos semanas, más o menos pasaron desde que me secuestraron; digo más o menos porque ya perdi la cuenta.

Siempre, liberal por excelencia, había pensado que sin libertad la vida no tendría sentido, sin embargo, a pesar del frío y el hambre me aferro loco a la vida. Respirar, aún puedo respirar, vivo para respirar. En qué clase de humanidad puede existir el deseo de hacer esto a otra persona. Hubo un momento en mi vida en el que no probé bocado por tres días, voluntario y por convicción, pero en este lugar húmedo, frío, siniestro no existe sueños ni convicciones; solamente el deseo de volver a casa, hacer el amor con mi mujer y vivir.

Es imposible no tener miedo, la vida se me escapa con los segundos que pasan y la oscuridad tiñe de forma absoluta todo este lugar.


Los primeros días de calvario fueron soportables gracias al recuerdo de un hombre que vivió preso por veintisiete años y ya en libertad tuvo la firmeza de unir a su pueblo y liderarlo ejemplarmente; si no das con el personaje, ve, tú que estás fuera al buscador de google, el gigante, y teclea: M-A-N-D-E-L-A; lo demás corre por tu cuenta; pero volvamos a mi propia tragedia.

Por lo menos Mandela se sabía prisionero político; yo no sé porqué estoy entre estas cuatro paredes que son un agujero entre la maldad; ¿Esto es un secuestro?, ¿Una venganza?, ¿Un juego demencial?, ¿Un acto de justicia?, ¿Un auto exilio?, ¿Qué es todo esto? Vallejo parió Trilce en una cárcel de Trujillo, el momento más grave de su vida; hay algo que sólo he podido notar en mi cautiverio. Hay personas afuera aparentemente libres, pero tienen camisas de fuerza que no ven; por lo menos yo sé que estoy en cautiverio.

He dejado de gritar, tengo la garganta seca, no tengo saliva, mierda, cuando me rescaten haré un cuento con todo esto.

Parece que ha pasado otro día, el lugar hiede a muerte, entonces converso con Alá. Media vida ateo, he olvidado todas las oraciones, así que estoy improvisando, pero a él eso no debe importarle, si es el todobondadoso que siempre dicen. Si me dejas salir prometo ser buen chico, dejaré la política y ya no haré el amor con mi cuñada, por favor, por favor ayúdame.

Al despertar tuve el macabro presentimiento que hoy es mi último día, la vida se aleja tranquilamente, como un suspiro; no tengo aliento siquiera para abrir los ojos, parece que la gravedad ha aumentado inconsultamente, tengo miedo, perdí las ganas de evitar la muerte y siento como la vida huye, ligera; entonces la puerta hace un chirrido horrible y se abre frenéticamente, con el último indicio de vida abro los ojos, me arden por la luz, caray, una silueta femenina, alcanzo solamente a escribir que he muerto.

lunes, 5 de julio de 2010

Momentos

Él tenía la cabeza rosada, sí rosada; ella añoraba los inviernos de las calles secas, de gente. Cada vez que caminaban los inviernos por las calles secas de gente, ella rodeaba sus pensamientos en las nubes de esas calles tan secas de sueños y de gente.

Ella vivía esperando el día en que dejara de abandonarla tan sutilmente,tan lentamente, como a cuenta gotas. Él disfrutaba la insana perennidad de la agonía en la que envolvía sus féminas ansias. Ella terminó muriendo de amor en el vagón del metro; él buscaba algo que no podía definir, o peor, que sabía que había perdido pero no volvería, como estos segundos que ya no están, para siempre.

martes, 22 de junio de 2010

Girasoles en tu almohada...

La tarde entrada en sueño
invita la calidez del café
y el recuerdo de los años
hoy no se nota la ausencia de fe.

Recuerdas los girasoles
pintados en tu almohada?
hechos a mano
como los sueños
que nacen perdidos...

Los proletarios del mundo caminan
prefiero imaginarte sentada,
a la orilla de las alondras que ya no cantan
solemne, como las personas que nunca mienten.

Vamos a conversar esta noche entrada en sueño
para que me quieras con tus ojos infinitos.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Abejas rojas


Coyuntura de duelo,
dos soledades que se unen pero no suman,
inquieto internodio entre tus senos
hasta donde dejas que vuelen mis ansias...

Me has secuestrado
los sábados para siempre... y
no tengo ganas de libertad.

Abejas rojas
anidan los recuerdos apócrifos.

Coyuntura de sueño
y tu debilidad por mis tobillos
y las ansias que toman vuelo
los sábados cada vez
que me alejas de casa

Dóciles, los álamos bailan
al ritmo del ventarrón
la tarde avanza,
este es un lugar
donde los sueños nacen destrozados;
pero existes.

Hoy me apetece morir
en estas líneas.

domingo, 11 de abril de 2010

Carta a mi hermano Roberto


A pesar de los desencuentros, siempre podré volver a casa y ver tus nueve octubres durmiendo plácidamente, es condición sine qua non, de la felicidad tener un hermano de nueve años que ya te gana las partidas de ajedrez.
Obligado a madurar, a fuerza de compartir sus años mozos con sus dos mendrugormanos, que tendrían la paciencia de jugar con él sino tuvieran consumidas de antemano, veintiséis de las horas del día siguiente.
No tuvo él la culpa de tenerme como hermano, pero bien lo paga. No quiere ser abogado, la causa es, estoy seguro, que me conoce más que nadie. Sabe, antes que mi madre, que soy ateo, y me ha visto llorar, más de una vez, por esa morena, menudita, pero solemne.
Le debo unas témperas, las usé en un expres/arte, me lo recuerda cansadamente cuando nos vemos, sabe que no podré devolverlas, aún así está resuelto a no olvidar la obligación que tengo con él.
No sabe que estoy escribiéndole; pero tarde o temprano tendrá cuenta de hotmail y el ego me obligará a ponerle en conocimiento que tengo un blog.
Quiero conocer a mis hijos; saber si ellos podrán cambiarme, o, mejor, cambiar yo por ellos. Pero la juventud es hilarante y temporal, a algunos viejos debe dolerles no haber sido jóvenes intensos, haber preferido lo material por sus pasiones, o peor, lo material como su pasión.
Ojalá cuando leas esto, ya me hayas perdonado.

lunes, 29 de marzo de 2010

Primera carta desde el olvido

Acércate a tu oído,
el murmullo de te amo;
Haz es el esfuerzo,
escúchame.

Me deslizo en tu cuello;
tengo la forma de tu recuerdo.
Te respiro.
Camino.
Te abrazo.
Tanto amor.
Me desbordo.

domingo, 28 de marzo de 2010

Respuesta inesperada

Hasta las 12 p.m.
fermenta una esperanza imposible;
que anida
en tus tres as
desde hace un sueño;
preciso:
fermenta los domingos
hasta las 12 p.m.
más o menos en tus tres vocales
un flagelo, una utopía y una aventura.

Te duelen los ojos;
lo sé, sino lo invento
porque los ojos duelen
de sueño, o de odio pleno.

Hoy que rompes toda promesa
y tu lluvia me maldice hasta la náusea.

Solamente quiero caminar
lento como un microbio,
mudo como un microbio,
transparente como un microbio,
y escribir para deprimirme;
también como un microbio.

sábado, 20 de marzo de 2010

POEMA EN FORMA DEL VACÍO


Tengo abierta una herida
por donde respira la tristeza
en forma de poesía,
en forma, también de tu ceniza;
(en negrita).

Solamente "nosotros" podemos vivir la amargura,
de caminar sobre ideas que se desvanecen
o crear estancias donde pueda poseerte (puntos suspensivos)
o inventar un verano inmenso; con un beso más inmenso todavía.

No hay nada más vacío que los ojos de mi madre
cuando me reclama un espacio para ella
en mi vida, que ya no es mia.

Entre el internodio de mi alma y la tuya
está el vacío enorme de mi poesía,
esa pasión diáfana
que se abre espacios para ver la luz
en un destello de tinta;
como un reflejo inexacto de la vida.

Termino mi aparente muerte
lenta como el nacimiento de las amapolas,
como quien se resiste a la vida,
como la agonía de un sueño que reniega de despertar,
como una daga que no se decide a degollar.

Esto es poesía sin sentido.

LA CASA VACÍA. Manuel Scorza.

Voy a la casa donde no viviremos
a mirar los muros que no se levantarán.

Paseo las estancias
y abro las ventanas
para que entre el Tiempo de Ayer envejecido.

¡Si vieras!
Entre las buganvillas
cansadamente juegan
los hijos que jamás tendremos.

Yo los miro. Ellos me miran.
Mi corazón humea.
Éste es el sitio
donde mi corazón humea.

Y a esta hora,
en el balcón, callada,
yo sé que tú también te mueres
y piensas en mí hasta ensangrentarte,
Yo también pienso en ti.

Óyeme donde estés:
por esta herida no sale sólo sangre:
me salgo yo.

lunes, 8 de marzo de 2010

CONCUPISCENCIA NOCTURNA


Vengo, a secas,
para convencernos de la fangosidad;
esta mañana en vela
donde me tienes sitiado
desde antes de conocer tus dos ombligos.



Me has roto tus sueños
en el iris de estos ojos que ya no cantan
...y no encuentro los pedacitos.


Estremeño, Estremadura, otra vez Estremeño


Lo mejor del mundo,
es,
que,
me enseñaste a hacer el amor sin tocarnos;

¿Cómo se hace? ...jódanse.


Esta mañana sitiada,
concluyo,
que no solo me reventaste tus sueños
en las narices que ya no escuchan,
sino,
también,
los que engrendramos.